27/4/17

Tomar ibuprofeno podría reducir el riesgo de parkinson [27-4-17]


Tomar ibuprofeno podría reducir el riesgo de parkinson

Un consumo regular de ibuprofeno podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson, según sugiere un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston (Estados Unidos) que se ha hecho público durante la reunión anual de la Academia Americana de Neurología que se celebra en Toronto (Canadá).

En la investigación participaron 136.474 personas que no tenían enfermedad de Parkinson en el inicio de la investigación. Se preguntó a los participantes sobre su uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), incluyendo aspirina, ibuprofeno y acetaminofeno. Tras 6 años, 293 participantes habían desarrollado enfermedad de Parkinson.

El estudio descubrió que los consumidores regulares de ibuprofeno eran un 40 por ciento menos propensos a desarrollar enfermedad de Parkinson que las personas que no tomaron este fármaco.

Además, aquellos que tomaron mayores cantidades de ibuprofeno eran menos propensos a desarrollar Parkinson que quienes tomaron menores cantidades. Los resultados fueron idénticos con independencia de la edad, tabaquismo y consumo de cafeína.

Según explica Xiang Gao, responsable del estudio, "el ibuprofeno era el único AINE vinculado con un menor riesgo de Parkinson. Otros AINE y analgésicos, incluyendo la aspirina y el acetaminofeno, no parecían tener ningún efecto sobre la reducción del riesgo de una persona de desarrollar Parkinson. Se necesita más investigación sobre cómo y por qué el ibuprofeno parece reducir el riesgo de enfermedad de Parkinson".


25/4/17

Los tratamientos contra el cáncer triplican el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular [25-4-17]


Los tratamientos contra el cáncer triplican el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular

  • Los medicamentos utilizados en la quimioterapia y radioterapia suponen un riesgo potencial de producir cardiotoxicidad.
  • La prevención es esencial para que los supervivientes de un cáncer no acaben falleciendo por problemas de corazón.

Un tratamiento contra el cáncer tiene efectos secundarios y no sólo los evidentes y conocidos, como por ejemplo la pérdida de cabello a causa de la quimioterapia. Según expertos, muchos de los tratamientos que reciben los pacientes con cáncer triplican el riesgo de que sufran enfermedades cardiovasculares.

En la presentación de un Simposio Internacional de Cardio-Oncología, estos expertos han señalado que la prevención es esencial para que los supervivientes de cáncer no fallezcan por problemas de corazón. El simposio está organizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Fundación Española del Corazón (FEC) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), conjuntamente con la Fundación Ramón Areces.

La oncóloga Pilar Zamora, del Hospital La Paz, ha explicado que prácticamente el 100% de las pacientes que trata reciben antraciclinas –medicamentos utilizados en la quimioterapia y radioterapia– y suponen un riesgo potencial de producir cardiotoxicidad.

Teresa López, cardióloga de La Paz, ha subrayado que el porcentaje de complicaciones cardíacas varían en función de la edad y del tratamiento pero se ha constatado que "entre un 9 y un 30% de los pacientes que reciben antraciclinas tienen disfunciones cardíacas".

En este sentido, el cardiólogo del Baylor College of Medicine de Houston, Juan Carlos Plana, argumenta que el principal objetivo es detectar cuanto antes esa toxicidad para que los pacientes tengan que dejar el tratamiento oncológico. Según este doctor, en EE UU alrededor de un 17% de las mujeres con cáncer de mama tienen que frenar su tratamiento, lo que genera complicaciones graves en su eficacia.

Plana ha subrayado que la detección temprana se puede conseguir a través de imágenes con ecografías y de biomarcadores como el de la troponina, que se puede hacer en cualquier hospital y permiten ver si en la sangre hay proteínas que usualmente están dentro de las células cardíacas: “Si están de manera elevada en sangre eso nos indica que hay toxicidad".

Según Teresa López, los datos muestran que hay más referencias de este problema en mujeres (casos de cáncer de mama), aunque "es verdad que la enfermedad cardiovascular suele tener peor pronóstico en mujeres mayores". Esta doctora recomienda que los pacientes con cáncer no descuiden el control de su tensión arterial y sigan tomando su medicación, aunque a veces tenga que ser modificada porque "el cáncer no es una excusa para dejar de tener un estilo de vida saludable, de hecho, favorece a evitar los riesgos cardiovasculares".

En EE UU casi todos los centros de oncología ya cuentan con unidades específicas de cardio-oncología, mientras que en España sólo disponen de esta unidad en el Hospital de la Paz.

20/4/17

El ibuprofeno puede alargar la vida [20-4-17]


El ibuprofeno puede alargar la vida

Según algunos estudios el medicamento puede alargar la esperanza de vida

El Ibuprofeno es uno de los medicamentos anti-inflamatorios más usados para aliviar el dolor de cabeza y la fiebre, junto al paracetamol. No necesita receta y según estudios recientes, podría aumentar la esperanza de vida en 12 años, una vida más saludable y larga, acorde a la investigación de la Universidad de Texas en EE.UU. La investigación no ha sido realizada sobre humanos sino sobre moscas o gusanos cuyo resultado ha sido una larga vida útil en varias especies con un porcentaje del 15 por ciento más.

Se desconoce que tiene el Ibuprofeno que causa ese resultado, pero en la investigación se destaca que se ha empleado una dosis igual a la recomendable para los seres humanos en organismos e insectos que son inmensamente más pequeños. El fármaco interfiere para recoger triptófano que es un aminoácido esencial en los seres humanos. Este estudio fue publicado en la revista PLos Genetic en el que se destaca que el Ibuprofeno podría afectar a un proceso que no interviene en el envejecimiento y que no sería el único medicamento que podría aumentar la vida de los seres humanos.

Hay que recordar que la máxima dosis recomendable en caso de dolor de cabeza o inflamación es de 1 gramo cada 8 horas, abusar de estos medicamentos puede conllevar a una intoxicación dependiendo de la masa corporal de cada persona. Hay que esperar a que realicen las pruebas con humanos para saber el resultado definitivo y los efectos secundarios que podría tener, esta investigación aun no ha dado resultados claros con seres humanos ya que podría causar problemas de sueño, daños físicos y cerebrales irreversibles

Hay estudios contradictorios que demuestran que el abuso, a pesar de no ser continuo, de los medicamentos como el Ibuprofeno podrían acortar la vida de las personas o los fármacos en general. Se recomienda la medicina natural y no abusar de ciertas sustancias o antibióticos que no necesiten una receta. Un término intermedio es la solución, acudir al médico y a un profesional de la medicina para que aconseje sobre los medicamentos a tomar y preguntar sobre toda la información de la medicina natural sería lo más recomendable.

16/4/17

Marihuana para migrañas pero no para diabetes [16-4-17]

Marihuana para migrañas pero no para diabetes

Las migrañas y el síndrome del intestino irritable fueron recomendados para ser incluídos en la lista de condiciones médicas que pueden ser tratadas con marihuana en Illinois, según el Chicago Tribune.

Entre otras recomendaciones aprobadas el lunes, se encuentran la osteoartritis y dos formas de daños nerviosos, que incluye la neuropatía diabética.

Sin embargo, un comité estatal en Chicago no aprobó que la diabetes ni la ansiedad se traten con marihuana medicinal.

La junta consultiva de marihuana medicinal de Illinois, consideró el lunes un número de nuevas enfermedades para incluir en la lista de condiciones que son elegibles para tener acceso a marihuana medicinal, entre ellas la anorexia y el desorden de estrés postraumático.

Estas recomendaciones serán transferidas al Departamento de Salud Pública de Illinois, se indicó.

Entre las propuestas de enfermedades que no pasaron la votación se encuentra la ansiedad o las diabetes.

El doctor Eric Christoff, internista general y especialista de VIH en Northwestern Medicine dijo que no piensa que sea preocupante el abrir las puertas a más enfermedades que puedan ser tratadas con marihuana medicinal.

14/4/17

Qué son los fármacos genéricos y por qué deberíamos usarlos más

Qué son los fármacos genéricos y por qué deberíamos usarlos más

Tienen la misma eficacia, calidad y seguridad que uno de marca, pero a un precio mucho menor. Sin embargo, han demostrado plantear algunos problemas de absorción.


elespanol.com

Los medicamentos genéricos, a pesar de que deben prescribirse por ley en lugar de las marcas en España desde el año 2011, siguen estando rodeados de polémica y algunos mitos aún hoy en día.

Los fármacos genéricos fueron introducidos en España por primera vez en 1997, año de nacimiento de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, con el objetivo de ahorrar costes pero manteniendo tanto la eficacia como la seguridad de los fármacos de marca. La apariencia de estos fármacos es diferente respecto a las marcas más conocidas, pero eso no implica que su potencial varíe como se suele creer. Hoy repasaremos algunas dudas al respecto de estos fármacos.


En qué se diferencia de uno de marca

Por definición, un fármaco genérico es aquel que presenta el mismo principio activo -la sustancia farmacológica original, sin contar con los excipientes u otras sustancias añadidas- y que ha demostrado la misma bioequivalencia que el fármaco de marca o fármaco de referencia.

Es decir, se trata del mismo fármaco, pero de "marca blanca", con exactamente el mismo potencial que la marca de referencia.

La principal diferencia entre los genéricos y las marcas es que los primeros tienen el nombre de la sustancia medicinal original y solo se pueden comercializar una vez ha expirado la patente del medicamento de referencia, una patente que puede llegar a durar entre 10 y 20 años según el fármaco.


Ventajas de los fármacos genéricos


La ventaja principal y más conocida de los fármacos genéricos es su precio: en comparación a la marca de referencia un genérico puede ser hasta un 60% más barato que la marca original, ya que en este caso no se tienen en cuenta los costes de inversión de las compañías farmacéuticas para llevar a cabo el descubrimiento del medicamento -de ahí que sea necesario esperar a que expire la patente-.

De hecho, es el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad el responsable de asegurar que este precio sea lo más bajo posible.

Asimismo, y a pesar de dicha bajada de precio, los fármacos genéricos han demostrado tener la misma calidad y seguridad que las marcas de referencia.

Es falso el mito de que un fármaco genérico contiene hasta un 20% menos de principio activo; lo que sí es cierto es que hay un 20% de variabilidad de absorción del fármaco según los ensayos clínicos que se realizan para poder comercializar el producto sin marca.

En otras palabras, cuando se hace un estudio de biodisponibilidad -donde se analiza la cantidad real de fármaco que absorbe el organismo humano-, los genéricos deben demostrar que se absorben igual de bien que las marcas, con una variabilidad del 20%. Eso sí, dicha variabilidad no se acepta solo en los fármacos genéricos, sino que también se produce en los fármacos de marca: un individuo puede consumir un analgésico de marca y absorber un determinado porcentaje, y otro individuo, consumiendo exactamente el mismo analgésico, es posible que absorba un 10% o hasta un 20% menos de este fármaco.

Esto significa que, a pesar de que la cantidad total de principio activo es exactamente la misma que en un fármaco de marca de referencia, la absorción puede variar. Y es precisamente eso lo que se tiene en cuenta en todos los estudios antes de la comercialización de los genéricos.

De hecho, el pasado año 2008 Aaron S. Kessel-Heim y sus colegas de la Universidad de Harvard realizaron un estudio con una de las revisiones más completas sobre este tema hasta la fecha: tras analizar 47 estudios que comparaban fármacos genéricos y fármacos de marca prescritos para enfermedades cardiovasculares, su conclusión fue que no había diferencias de eficacia entre ambos.


Por qué puede ser diferente

Cabe destacar que sí pueden haber diferencias entre un fármaco genérico y un fármaco de marca a pesar de que ambos contentan la misma cantidad de principio activo: los excipientes, la apariencia de los fármacos y las dosis.

Estos excipientes son sustancias que se añaden al fármaco durante su proceso de fabricación para que pueda ser consumido en diferentes formatos -en forma de pastillas, en forma líquida o para su administración intramuscular o en vena-; de hecho, uno de los excipientes más conocidos y usados en los fármacos es la lactosa, la cual puede provocar problemas si hay intolerancias o alergias a la misma. Se han documentado casos donde los excipientes han podido causar problemas, siempre debido a intolerancias.

Asimismo, los fármacos genéricos pueden tener otras formas o colores respecto a las típicas marcas, y dicho cambio de apariencia puede llevar a confusión o desconfianza, sobre todo en aquellas personas que toman muchos fármacos diferentes.

Finalmente, también han habido casos -sobre todo en el ámbito hospitalario- donde el uso de genéricos ha podido causar problemas a nivel de dosificación: las marcas pueden fabricar un medicamento a unas dosis determinadas pero en ocasiones, en el formato de fármaco genérico, la dosificación comercializada es diferente y no hay equivalencias totales.

Aún así, lo realmente importante es que la eficacia, calidad y seguridad de los fármacos genéricos se mantenga en comparación a las marcas, y eso sí se controla mediante ensayos de control de calidad.

24/3/17

Con frecuencia, los pacientes ignoran que usan fármacos 'fuera de etiqueta' [24-3-17]


Con frecuencia, los pacientes ignoran que usan fármacos 'fuera de etiqueta', según un estudio

Es común que los médicos receten medicamentos en formas no aprobadas por la FDA, señalan investigadores

Muchos pacientes que son tratados con fármacos "fuera de etiqueta" no saben que los medicamentos que les recetó el médico no se están usando de formas que cuenten con la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU., muestra una investigación.

El uso de medicamentos fuera de etiqueta es un término que se usa para describir su uso en una dosis, en una forma de dosificación o para un propósito que no ha sido aprobado por la FDA, explicaron los investigadores en el informe que aparece en la edición en línea del 6 de agosto de la revista Mayo Clinic Proceedings.

"Dado que la FDA no regula la práctica de la medicina, el uso fuera de etiqueta se ha convertido en algo muy común", señaló en un comunicado de prensa de la Clínica Mayo el autor líder del estudio, el Dr. Christopher Wittich, médico interno de la clínica en Rochester, Minnesota. "Los proveedores de atención y los pacientes deben educarse sobre los fármacos fuera de etiqueta para sopesar los riesgos y los beneficios antes de que el médico los recete o el paciente los tome".

Un informe de 2006 reveló que entre los medicamentos más comunes, alrededor de una de cada cinco recetas era para un uso fuera de etiqueta, apuntaron los investigadores. Por ejemplo, algunos antidepresivos se consideran como tratamiento primario para el dolor neuropático, aunque ese uso no haya sido aprobado por la FDA.

La morfina, al igual que muchos broncodilatadores inhalados, antimicrobianos, anticonvulsivos e inhibidores de la bomba de protones, también se recetan a niños sin la aprobación de la FDA para su uso pediátrico. Investigaciones anteriores han mostrado que alrededor del 79 por ciento de los niños tomaban al menos un fármaco fuera de etiqueta cuando fueron dados de alta de un hospital pediátrico, anotaron los autores del estudio en el comunicado de prensa.

Dado que los médicos no tienen la obligación de revelar el uso fuera de etiqueta de un fármaco y este uso tampoco conlleva una responsabilidad legal para ellos, a los pacientes por lo general no se les informa que están tomando un medicamento de una forma que no ha sido aprobada por la FDA, apuntaron los investigadores.

Sin embargo, a las farmacéuticas no se les permite promover los usos fuera de etiqueta de sus medicamentos. Hacerlo puede resultar en multas sustanciales, explicaron los autores del estudio. Por ejemplo, hace poco GlaxoSmithKline aceptó pagar la histórica cifra de tres mil millones de dólares para resolver un caso sobre un supuesto mercadeo para el uso fuera de etiqueta de un fármaco, y Merck Sharp & Dohme recibió una multa de 322 millones de dólares por supuestamente promover el analgésico Vioxx para un uso fuera de etiqueta.

Pero, anotaron Wittich y colegas, las compañías farmacéuticas sí pueden responder a preguntas de los proveedores de atención de salud y distribuir publicaciones revisadas por profesionales sobre el uso de fármacos fuera de etiqueta.

El alto costo y el largo proceso para obtener la aprobación de la FDA podría evitar que las farmacéuticas busquen la aprobación para una nueva indicación de un fármaco, sugirieron los investigadores.

18/2/17

Los antidepresivos pueden estimular el crecimiento cerebral [18-2-17]


Los antidepresivos pueden estimular el crecimiento cerebral

¿Como funcionan los antidepresivos? Ellos pueden, literalmente, cambiar su cerebro.

Los tipos de antidepresivos más recientes se supone que funcionan al influir en los químicos del cerebro. Ellos están diseñados para poner más mensajeros químicos cerebrales - tales como la serotonina - en las brechas a través de las cuales las células cerebrales se comunican. Esto se supone que mejora la función cerebral.

Hay un problema con esta teoría, informan el investigador de Johns Hopkins, Vassilis E. Koliatsos, MD, y sus colegas. Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (SSRI (serotonin-specific reuptake inhibitor)) afectan los químicos del cerebro en cuestión de días. Además cada psiquiatra habitualmente sabe que los medicamentos se toman de dos a cuatro semanas para comenzar a hacer efecto.

Además, los antidepresivos SSRI aumentan los niveles de serotonina - también los antidepresivos que disminuyen los niveles de serotonina parecen funcionar igual de bien. Puede ser, Koliatsos y sus colegas pensaron, que los medicamentos que afectan directamente la serotonina hacen que estas células del cerebro crezcan.

La serotonina funciona como un mensajero químico al conectarse en cavidades especiales en la base terminal de las células cerebrales. Estos receptores provocan una serie de acontecimientos. Uno de estos acontecimientos, los investigadores sugieren, es la regeneración del cerebro. En otras palabras, los medicamentos ayudan a los receptores de la serotonina a producir células.

"Los terminales de la serotonina pueden estar especialmente dispuestos a la producción regenerativa," Koliatsos y sus colegas escriben. "Nosotros proponemos que este fenómeno … puede ser la clave estructural de los efectos de los antidepresivos de serotonina."

El equipo de Koliatsos publica estas conclusiones en la emisión de enero de la revista Journal of Neurochemistry.

Los cerebros de las ratas se hacen más grandes

Koliatsos y sus colegas les dieron a las ratas tres tipos diferentes de antidepresivos. Uno fue Prozac, un medicamento inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (SSRI) que aumenta la serotonina. El segundo medicamento fue tianeptine, una medicina que disminuye la serotonina. Este medicamento no está disponible en los Estados Unidos.

El tercer medicamento fue Norpramin, un antidepresivo que afecta la norepinefrina, un mensajero químico diferente.

A pesar de sus objetivos totalmente diferentes, tanto Prozac como tianeptine hicieron los cerebros de las ratas más densos. El análisis microscópico mostró que las áreas seleccionadas de los cerebros de los animales tenían más fibras de serotonina después que tomaron los medicamentos. Norpramin, el cual no afecta los receptores de serotonina, no causó que se produjeran fibras de serotonina.

El crecimiento de las células sensibles a la serotonina no pareció resultar en un aumento en la producción de serotonina por si misma.

Las conclusiones que Koliatsos y sus colegas sugieren es, "apoyar la idea de un efecto estructural de estos compuestos en serotonina [células cerebrales] - esto significa, reproducir."

15/2/17

Un exceso de fármacos podría ser más problema que cura [15-2-17]


Un exceso de fármacos podría ser más problema que cura

Las personas toman cada vez más medicamentos, lo que multiplica los riesgos, advierten expertos

Parece que apenas pasa una semana sin que alguna compañía anuncie alguna nueva pastilla diseñada para ayudar a vivir una vida más larga y sana.

Los medicamentos hacen mucho por curar, prevenir o aliviar una variedad de males. Pero tomarse puñados de pastillas cada día crea a su vez riesgos médicos, haciendo que un creciente número de médicos y farmaceutas se preocupen de que las personas sencillamente estén tomando demasiados fármacos.

"Mientras más crece el número de recetas, más aumentan las probabilidades de que alguien sufra de una interacción medicamentosa o algún efecto secundario importante", señaló Sophia De Monte, farmaceuta de Nesconset, Nueva York, y vocera de la Asociación Americana de Farmacéuticos (American Pharmacists Association). "Es exponencial. Mientras más se añaden, más probabilidades hay de que algo malo suceda".

El concepto se conoce como polifarmacia, el uso de más medicamentos de los que realmente son necesarios. Y eso significa no solo fármacos recetados, sino también medicamentos de venta libre y complementos dietéticos.

El estadounidense promedio recibe unas trece recetas al año, según un informe del año pasado de la Kaiser Family Foundation. Y las probabilidades de polifarmacia aumentan con la edad. Estudios han hallado que los adultos mayores conforman el 13 por ciento de la población, pero dan cuenta del 30 por ciento de todas las recetas de medicamentos. Cuando los pacientes mayores son transferidos de los hospitales a hogares de ancianos para la rehabilitación, es común que los cuidadores tengan que controlar nueve o más medicamentos recetados por persona, según un informe sobre la atención a largo plazo.

Mientras más medicamentos toman las personas, más probable es que experimenten un problema en tres áreas claves, señalaron De Monte y Norman P. Tomaka, farmaceuta de Melbourne, Florida. Estas áreas son:

  1. Interacciones de medicamentos. Los fármacos pueden interactuar mal de formas extrañas, y mientras más medicamentos se añadan a un régimen diario, mayor es el riesgo de una interacción que pudiera afectar la salud de la persona.
  2. Cumplimiento con el régimen de medicamentos. Intentar mantenerse al tanto de varios medicamentos puede resultar demasiado difícil, y provocar que las personas dejen de intentar cumplir con las indicaciones de uso de los fármacos. "Hallamos que el cumplimiento se reduce en 40 por ciento cuando se añade un segundo fármaco al régimen de un paciente, aunque ambos se tomen una vez al día", apuntó Tomaka. Una falta de cumplimiento con las indicaciones de las recetas puede crear graves riesgos de salud. "Por ejemplo, si usa los antihipertensivos de forma esporádica, podría provocar que la presión arterial se haga resistente a los medicamentos", advirtió. El uso esporádico de antibióticos puede provocar que las bacterias infecciosas desarrollen inmunidad a los medicamentos.
  3. Efectos secundarios. Cada medicamento que alguien toma conlleva su propio riesgo de efectos secundarios. Múltiples recetas y remedios significan múltiples riesgos. Y una vez ocurre un efecto secundario, determinar la fuente del problema puede resultar difícil. "A veces, los medicamentos pueden enmascarar sus síntomas entre sí", apuntó Tomaka. "Si tiene una reacción adversa, no se sabe cuál la causó. Eso es un dilema".

Pero aunque la tendencia ha sido hacia más recetas, se comienzan a tomar medidas para proteger la salud de los pacientes.

Médicos y farmaceutas trabajan juntos para crear sistemas mediante los cuales las listas de recetas de los pacientes siempre sean revisadas, con el objetivo de minimizar los fármacos que toman, apuntó De Monte.

"En última instancia, la meta es intentar ajustarlo trabajando con el paciente para conseguir el mejor medicamento con los mejores efectos en la cantidad mínima", señaló.

Los investigadores también trabajan en formas de combinar fármacos que funcionen bien juntos en una sola dosis, reduciendo así el número de pastillas que las personas tienen que controlar además del riesgo de interacciones farmacológicas, dijo Tomaka.

"La historia del tratamiento del VIH es una buena lección sobre este concepto", apuntó. "En los 90, la mayoría de pacientes de VIH se tomaban entre 6 y 24 pastillas. A veces tenían que tomarse hasta 65. Hoy día, es totalmente realista que un paciente solo tenga que tomarse dos pastillas al día".

Mientras tanto, De Monte y Tomaka sugirieron unas cuantas medidas que las personas pueden tomar para asegurarse de que los múltiples medicamentos que toman no causen más problemas de los que curan:

  • Tome cada medicamento con agua. Si añade una bebida ácida, como jugo de fruta o refresco, eso es solo otra cosa con la que su medicamento interactúa.
  • Lea toda la información provista sobre el fármaco, ya sea de receta o de venta libre, buscando problemas potenciales que podría tener.
  • Revise la lista de medicamentos con el médico y el farmaceuta.
  • Reporte los síntomas cuando ocurran al tomar un nuevo medicamento.

Al final del día, gestionar la polifarmacia conlleva cierto trabajo de parte de los pacientes porque solo ellos conocen su condición específica de salud y cómo cada medicamento hace que se sientan.

"Los fármacos son herramientas", comentó Tomaka. "Tenemos que evitar verlos como otra cosa que no sea una herramienta para ayudar a reparar el cuerpo del paciente. La clave es trabajar con el médico sobre la afección específica, y darse cuenta de que no hay curas universales".